Este verano España está viviendo una de las temporadas de incendios más intensas de los últimos años, con miles de hectáreas afectadas y familias que han tenido que abandonar sus viviendas de un día para otro. Si has pasado por algo así o has sido afectado por un incendio, y sea en tu casa o tu negocio, sabes que después del susto viene la parte más difícil: entender qué hacer, a quién avisar y cómo no perder derechos por no saber cómo actuar.
Esta guía reúne, de forma clara y sin tecnicismos innecesarios, los pasos que hay que seguir tras un incendio, ya sea en una vivienda, un negocio o una propiedad afectada por un fuego forestal cercano.
Lo primero: seguridad y documentación básica
Antes de pensar en papeleo, lo único que importa es que estés a salvo. Una vez controlada la situación:
- No entres en la vivienda o local hasta que los Bomberos o Protección Civil lo autoricen. Una estructura afectada por un incendio puede parecer estable, pero haber sufrido graves daños internos.
- Haz fotos y vídeos del estado general y de los elementos afectados por las llamas o humo, tanto del exterior como del interior, en cuanto puedas acceder con seguridad. Cuanto más completo sea el registro,más fácil será después justificar los daños.
- Guarda cualquier objeto o resto relevante que pueda servir para determinar el origen del fuego, sin manipular la zona si sospechas que hubo intervención de terceros o negligencia.
- Pide el atestado o informe de Bomberos, si lo hay. Es un documento clave: recoge la causa probable del incendio y suele ser una prueba eficiente para cualquier reclamación posterior.
Avisa a tu seguro cuanto antes
La mayoría de pólizas de hogar y de negocio incluyen cobertura por incendio, por lo que es vital comunicar el siniestro cuanto antes. Aunque la ley establece un plazo de 7 días desde que tienes conocimiento del siniestro, nosotros recomendamos hacerlo a la mayor brevedad, puesto que el desescombro u otros factores pueden alterar el estado de los daños que debe verificar el perito.
Al llamar a la aseguradora:
- Comunica el siniestro y pide que aperturen expediente, apuntando la referencia que te den.
- Aporta las fotos, el atestado o informe de bomberos (si ya lo tienes) y cualquier factura o justificante de los bienes dañados o preexistente.
- Realiza un listado de bienes dañados e intenta, en la medida de lo posible, fijar un valor aproximado.
- Pregunta si van a enviar un perito y cuándo. Es importante que venga antes del comienzo de reparaciones o actuaciones de limpieza.
Importante: no tienes por qué aceptar sin más la valoración del perito de la aseguradora. Es un profesional que trabaja para ellos, no para ti, por lo que en la mayoría de los casos su función es rebajar el importe que te corresponde. Si la indemnizaciónque ofrecen te parece insuficiente frente al daño real, puedes reclamar lo que te corresponde y, si es necesario, encargar una pericial independiente.
Si el incendio no ha sido por hecho fortuito: responsabilidad de terceros
No todos los incendios tienen origen accidental en tu vivienda o negocio. Puede haber (entre otras situaciones):
- Negligencia de una empresa o particular (una empresa que realiza trabajos de soldadura, una instalación eléctrica defectuosa, vecino que quema rastrojos, etc.).
- Actos intencionados de terceros.
- Un incendio forestal que se ha propagado por falta de mantenimiento de una parcela colindante.
En estos casos, además de que puede indemnizarte tu propio seguro, puede existir responsabilidad civil de un tercero, lo que abre la puerta a una indemnización adicional por los daños que tu póliza no cubra —lucro cesante de un negocio, bienes de valor sentimental no asegurados, gastos de alojamiento temporal, etc.— o que puedas reclamar directamente a dicho tercero o a su aseguradora. Determinar a quién reclamar no siempre es evidente a simple vista, y es precisamente donde conviene que un abogado especialista revise el caso antes de conformarte con la indemnización que te ofrece tu aseguradora si no la consideras suficiente.
Ayudas públicas tras un incendio
Cuando el incendio forma parte de una emergencia declarada (zona catastrófica, gran incendio forestal), suele haber líneas de ayuda a nivel autonómico y estatal para viviendas, explotaciones agrícolas o pequeños negocios afectados. Estas ayudas:
- No sustituyen a la indemnización de tu seguro, son compatibles con ella en la mayoría de casos.
- Tienen plazos de solicitud limitados, normalmente semanas, no meses.
- Requieren aportar una serie de documentación.
Vale la pena revisar el boletín oficial de tu comunidad autónoma en las semanas posteriores al siniestro, porque estas convocatorias no siempre se publicitan como es debido.
Errores habituales que conviene evitar
- Firmar el finiquito de la aseguradora sin haber revisado bien la valoración y las condiciones de la póliza. Una vez firmado, es muy difícil reclamar más adelante.
- Tirar restos o hacer reparaciones en el inmueble afectado antes de que el perito acuda y revise los daños. Aunque tengas prisa por recuperar la normalidad, que el perito no pueda revisar el estado originaltras el incendio te puede cerrar la puerta a recuperar la totalidad de los daños.
- Comunicar tarde el siniestro a la aseguradora por estar centrado en otras urgencias, algo totalmente comprensible, pero que puede limitar tus opciones de reclamación después.
- Asumir que no hay nada que hacer si el causante fue un tercero o la propia administración. Muchas veces sí existe margen de reclamación, aunque no sea obvio al principio.
¿Cuándo conviene contar con un abogado?
No todos los siniestros necesitan asesoramiento legal, muchos se resuelven bien directamente con la aseguradora. Pero es recomendable consultar con un abogado cuando:
- La valoración de la aseguradora te parece significativamente inferior a tus daños reales.
- El incendio no fue accidental y puede que haya un tercero responsable.
- La aseguradora se demora sin justificación en su respuesta o pone trabas injustificadas para pagar.
- No tienes claro qué cubre exactamente tu póliza y qué no.
- Has sufrido un incendio y te reclaman los daños causados a terceros.
- Te pretenden aplicar exclusiones injustas o con las que no estás de acuerdo.
En estos casos, una revisión temprana —antes de aceptar cualquier oferta— suele marcar la diferencia entre una indemnización ajustada y una que se queda corta.
¿Has sufrido un incendio y no sabes si la indemnización que te ofrecen es la correcta? ¿Has provocado un incendio y no sabes cómo responder o defenderte de las reclamaciones?
En Alure Abogados revisamos tu caso, valoramos si existe responsabilidad de terceros o, en su caso, si te podemos defender y te acompañamos en todo el proceso. Contacta con nosotros para una primera valoración sin compromiso.

